Nos vamos al Himalaya

Carlos Pauner, Marta Alejandre y Javier Pérez son los protagonistas de una bella y apasionante aventura. Su objetivo es el de ascender a la cima del Dhaulagiri (8.136 metros) y seguidamente acometer la conquista del Everest (8.848 metros). Pauner se halla inmerso en la carrera de los catorce "ochomiles", mientras que Marta podría convertirse en la primera aragonesa en hollar una cima de más de 8.000 metros. Sus impresiones a lo largo de esta expedición seran publicadas conforme lleguen en este mismo blog.

ATRAPADOS EN MEDIO DE LA NADA

El mal tiempo impide a Pauner y sus compañeros
llegar al campo base
Nunca mejor dicho, estamos atrapados en medio de la nada. Por encima, una jornada hasta el campo base, por un camino muy peligroso debido a la gran cantidad de nieve caída. Por debajo, el valle del que venimos, cubierto de nubes y recibiendo al mal tiempo. Nuestros porteadores han huido tras ver el panorama existente y el helicóptero no puede volar para llevarnos con nuestras cargas hasta el campo base, más de 1.000 metros por encima. De momento no podemos hacer nada, sino esperar y ver como evoluciona el tiempo. Ayer hizo un poco mejor, pero hoy por la mañana, sentados en estas piedras, esperando al gran pájaro de hierro salvador, nuestras esperanzas se han ido desvaneciendo. Al mismo tiempo que pasaban las horas, iban apareciendo nubes cada vez más importantes y a la hora de comer, la nieve caía sobre nuestro improvisado campo.

Mañana volveremos a repetir el ritual, desmontaremos todo y esperaremos a que el tiempo aguante, aunque solo sea unas pocas horas, temprano. A ver si hay suerte y son suficientes para llegar a nuestro destino. Estamos cansados del viaje, de andar con todo de aquí para allá, de mirar al cielo, de esperar al helicóptero una vez más. Necesitamos llegar al campo base, montar nuestro hogar, que va a ser por un tiempo, descansar y comenzar otro nuevo capítulo de esta expedición.
Todo esto nos hace reflexionar que una expedición son muchas cosas y siempre, alguna de ellas va mal y nos perturba el espíritu. Vamos a ser optimistas y pensar en lo mejor, en que dentro de poco disfrutaremos de la llegada a nuestro destino, del fin de nuestro largo viaje hasta lo más recóndito y alejado de la civilización que conocemos.


Carlos Pauner